domingo, 3 de julio de 2011

Restaurante Vermell


RESTAURANT VERMELL, 9 junio de 2011

Sant Cugat, una población muy cercana a Barcelona de origen romano, fue un enclave histórico, un cruce de caminos en el que coincidian la Via Augusta, con la vía de Egara (Terrasa) y la vía de Barcino (Barcelona). Pocos vestigios quedan de aquellos tiempos romanos, sí nos queda en cambio el legado de un mágnifico monasterio benedictino  que forma parte del corazón de esta ciudad y que, de por sí, ya es una excusa muy válida para coger el coche y relizar una visita a esta histórica edificación.
Quizás esa encrucijada de caminos ha sido el origen de la vitalidad de San Cugat que en la actulidad ofrece una interesante oferta hotelera y gastronómica.


Una cosa trajo a la otra, la invitación a la inauguración de Xiringo Lounge, en el Hotel Sant Cugat terminó en que aperitivo tras aperitivo y copa tras copa terminaramos cenando en el Restaurante Vermell, espacio gastromico del Hotel y en el cuál se puede disfrutar de la oferta culinaria del Chef Germán Espinosa.


El acceso independiente al restaurante y su visibilidad, ponen de manifiesto la importancia del Vermell para el hotel. La sala “respira” un ambiente distendido de la mano de un servicio de sala amable y con el punto de informalidad justo.


En esta ocasión también nos dejamos llevar por los consejos de quien pone orden en las cazuelas, Germán, que nos ofreció un interesante menú degustación.


Bodega y demás.


Enate Chardonnay 234 2010. D.O. Somontano. 13,5% Vol. Bodegas Enate.
Amarillo pálido, reflejos anacarados. Nariz muy frutal e intensa con un amplio abanico de frutas exóticas. Notas de laurel, fondo mineral. En boca amplio, graso, muy goloso. En retronasal una vez más la fruta. Un gran vino que demuestra lo que se puede conseguir de esta variedad sin paso por barrica.


Vichy Catalán. Agua mineral con gas. Sería interesante disponer de otros tipos de agua con gas.

El pan. Surtido de pan correcto, chapata y tradicional, que no aportaba ninguna novedad.

Aperitivo


Sardinas a la parrilla con geleé de fresas. Dos lomitos de sardina, marinados, cocinados brevemente a la parrilla y perfumados con romero. Acompañaba al plato unos dados de gelatina, que fue deshaciéndose entre bocado y bocado, convirtiéndose en una agradable jugo que acompañaba a la perfección al pescado y armonizaba con el romero. Unos contrastes muy agradables, la fragancia de la fresa, las notas de humo, las notas acidas del marinado y ese sabor tan personal de la sardina.

Primeros


Canelón de bacalao y verduras con crema de butifarra. Una fina capa de bacalao, salado y curado -de elaboración propia- cumplía las funciones de una lámina de pasta. Acoger en su interior una brunoise apenas salteada, compuesta de pimiento rojo y verde, tomate, calabacín, pasas y piñones.

Armonías complementarias, el punto de salazón del bacalao y sus notas de humo enfrentadas con la amabilidad de las verduritas y los tropiezos dulces en forma de pasa y piñón. Remataban el plato unos brotes anisados.
El punto de la discordia fue la crema de butifarra, tanto mi compañero de blog como yo coincidimos en que estaba muy buena, yo la encontraba muy acertada acompañando al canelón y él no. Para gustos los colores.


Risotto de chipirones y habitas con mayonesa de azafrán. Excelente punto de cocción del arroz, terminado a la manera clásica, mantecado con mantequilla y parmesano. Habitas apenas cocidas, introducidas casi en el último momento. Un arroz que nos desconcertó, esperábamos el sabor de calamar y de las habitas, pero en el plato predominaba la personalidad del parmesano, nos vinieron a  la cabeza los risottos más ortodoxos.
El risotto que degustamos se ceñía a los cánones de una elaboración clásica, pero esperábamos el sabor intenso y dulce del calamar, no por ello el plato dejo de estar menos bueno.

El tema de los arroces es una cuestión de ideales, principio y fuente de acaloradas discusiones, trasladado a la paella, que si el sofrito con o sin cebolla, que si únicamente de pescado, que a quién se le ocurre mezclar carnes y mariscos, que si el agua de aquí o de allá, fondos si fondos no, que si la paella es solo de valencia. Vamos para aburrirse. Preocúpense de que el arroz este seco, sueltito y lo más sabroso posible, los demás por menores déjenselos a los cocineros y a sus madres.
Púes con el risotto más de lo mismo, hace poco una amiga mía italiana me hizo uno de fresas –y salado!- que transformo mi concepto de risotto. Atendamos a la técnica del risotto no por su acabado sino por su cocción.


Calamares, polenta de anchoas y salsa de tinta. Una base de polenta aromatizada con anchoa acompañada de una excelente salsa de calamar en su tinta, con un agradable punto dulzón que contrastaba con el punto de salazón de la polenta con anchoa. De igual manera el calamar, de cocción perfecta y ligeramente caramelizado contrastaba con las huevas de trucha que terminaban el plato. Uno de los platos que más nos agradó.

Segundos


Corvina con cigala crujiente, esencia de marisco y mayonesa de manzana verde. Pescado un tanto olvidado y que poco a poco vuelve a reaparecer en las cartas de numerosos restaurantes. La corvina, perfecta “al punto” sobre una esencia de marisco de sabor perfecto, sin estar acentuado en exceso, no ocultaba las virtudes del pescado, una punta de mayonesa de manzana ponía el toque cremoso y ácido, lástima que no hubiese estado más presente, era excelente. Una cigala recubierta con una fina lámina de pan ponía el punto crujiente al plato y unas algas terminaban el conjunto aportando su toque marino. Excelente.

Taco de costilla de cerdo, ñoquis y salsa de Oporto. Las costillas, cocinadas al vacío, con una textura muy agradable acompañadas por una intensa salsa de oporto matizada con polvo de pistacho, regaliz y polvo de aceitunas negras, estas últimas proporcionaban un acertado contraste dulce-salado-amargo al degustar el conjunto. Los ñoquis con su correcta elaboración y suavidad concedían una pausa al paladar ante la potencia gustativa de la salsa. Un plato muy agradable.

Postres

Melonjito.  Postre agradable y refrescante, elaborado mediante la impregnación de un melón con ron, valiéndose de la técnica del vacío. Cubría el melón un granizado de mojito y lo acompañaba un magnifico helado de limón.



Cremoso de chocolate, aceite de oliva, mandarina. Uno de los postres más versionados en diferentes cartas y que personalmente me es un placer encontrarme, como sucede para muchos es una combinación que nos hace regresar a nuestra infancia. Cremoso de chocolate excelente acompañado por una gelatina de aceite vainillado, gelatina de mandarina, un crujiente de pan y el imprescindible aceite de oliva que aterciopelaba y proporcionaba unidad al conjunto. Perfecto!. Una de las mejores “revisiones” que hemos probado de esta combinación.



Petit fours. Sencillos pero muy correctos: roca suiza, merengue, financier y un frambuesa sencillamente cubierta de azúcar lustre que ayudaba a limpiar el exceso de dulzor en el paladar

Para terminar

Cada vez se pone más de relieve el interesante “matrimonio” entre Hotel y restaurante gastronómico, formula muy acertada para dar prestigio a un hotel y rentabilizar de manera lógica los espacios y esfuerzos.  Ejemplos de ello son el Hotel Cram y el Restaurante Gaig o el clan Ruscalleda en el Hotel Mandarin sin olvidar “maridajes” como el Arola-Hotel Arts entre otros.

El Hotel Sant Cugat se suma a esta tendencia con una clara apuesta por el Restaurante Vermell y por una gastronomía de nivel. Germán ofrece una cocina actual sin estridencias y con una sólida base fruto de los años y de la experiencia.
Degustamos un conjunto de platos que iban aumentando en sabor, intensidad y técnica. Recordamos en especial  la entrada con una humilde sardina y el acertado conjunto del calamar. Algún exceso de sal en algún plato, si tenemos que buscar algún “pero” dentro del menú.
Lo postres muy correctos a la altura del resto de elaboraciones, nos quedamos con las ganas de probar algún otro, pero no había lugar.

El local de corte moderno, retro, con predominio de tonos rojos y una iluminación no demasiado acertada, que no ayuda a resaltar de forma adecuada las presentaciones y colores de los platos; sumado al hecho de que el comedor se utiliza para otras necesidades del hotel pueden llegar a desvirtuar los objetivos de este restaurante. La sala principal, al menos en el servicio de noche, no logra una ambientación demasiado acogedora, la iluminación en tonos rojos no incita a permanecer en la sala e incluso puede llegar a cansar visualmente.

En esta ocasión no puedo informar de manera detallada del precio por persona ya que se nos improvisó un menú para la ocasión, pero podéis consultar los precios de la carta y menús en la página web: http://www.hotel-santcugat.com

RESTAURANT VERMELL
http://www.hotel-santcugat.com
SANT CUGAT | H&R
Cèsar Martinell, 2
08172 Sant Cugat del Vallès (Barcelona). España
T +34 935 442 670  
________________________________


XIRINGO LOUNGE

Como apuntaba arriba, el motivo inicial de nuestra visita al Hotel Sant Cugat, fue la inauguración de Xiringo Lounge, espacio dedicado a disfrutar de los jardines del hotel, en el cuál podéis tomar un cóctel, antes o después de visitar el restaurante, cenar de manera informal en el Xiringo, o simplemente disfrutar del atardecer con un mojito, acompañados de buena música de la mano de un Dj en directo.

Os dejo una selección de fotos del espacio.

Vistas de los jardines, en los cuales tuvo lugar el cóctel y que se prestan a cualquier tipo de celebraciones.

 Pudimos disfrutar entre otras de una barra exclusiva para gin-tonic´s
Demostración, elaboración y degustación de sushi "in-situ"


Barra de "El Celler del Cava" que ofreció un cóctel a base de Cava y St. Germain, interesante licor elaborado a base de flor de Sauco.

El Dj en plena sesión
Sorbete de melón y Brownie de chocolate con cremoso de wasabi, alguno de los postres que degustamos.

Como podéis comprobar, una alternativa para disfrutar de una excelente terraza en pleno centro de Sant Cugat.

El Hotel Sant Cugat forma parte de anima hotels que cuenta con dos establecimientos más. Uno de ellos el Hotel Neri, situado en la bonita e histórica plaza de Sant Felip Neri de Barcelona y que cuenta también con un interesante restaurante.
El Tercero en Madrid, en plena Gran Via, el Hotel De las Letras, con los mismos servicios que el resto de establecimientos.
   




XIRINGO LOUNGE
SANT CUGAT | H&R
Cèsar Martinell, 2
08172 Sant Cugat del Vallès (Barcelona). España
T +34 935 442 670  

5 comentarios:

  1. Vaya! Mira que suelo tener controlados los restaurantes de Sant Cugat y este no lo conocía! Por lo visto un buen sitio y con un precio bastante asequible no? Yo te recomiendo (si es que no los conoces ya) dos restaurantes de allí: El Qbud del hotel Qgat y el Matsu de cocina japonesa. Un saludín

    ResponderEliminar
  2. Hola Francesc,

    Primero, muchas felicitaciones por el blog, recién lo descubrí hoy y me ha encantado; la forma de contarnos la experiencia, tus aportaciones y observaciones. Desde luego, un homenaje este almuerzo y un sitio para apuntarse si una se acerca por la zona. Los platos los veo con personalidad; atrevidas y divertidas combinaciones, que incitan a querer ir a Vermell, para ver qué tal saben estas sensaciones, que por lo que veo las recomendáis gratamente.

    Seguiré viendo que nos cuentas por estos lares,

    Un saludo, Raquel

    ResponderEliminar
  3. Hola, me ha encantado tu pedazo de descripcion de estos dos restaurantes. Tienen una pinta exquisita y tal y como habeis hecho este reportaje, dan unas ganas tremendas de ir y disfrutarlo. Enhorabuena y a seguir probando sitios nuevos!
    Un saludo

    ResponderEliminar
  4. Hola, parece hermoso el hotel, aparte de que esta ubicado en una zona preciosa y la descripcion del hotel y sobre todo de su comda y bebida parecen deliciosos, los hoteles en salta tambien son conocidos por su exquisita comida y hermosos paisajes

    ResponderEliminar
  5. Hola, muy buenas.
    Tienen buena pinta, peeero tengo que destacar una cosa que me ha llamado la atención, el postre Melonjito me parece cuanto menos ridículo, por su tamaño, eso se pierde en la boca.
    Por todo lo demás estupendo.

    ResponderEliminar