jueves, 17 de junio de 2010

Restaurant Le Haute-Sève

Restaurante Le Haute-Sève, 30 de marzo de 2010

Partíamos de la región de Normandia camino al Valle del Loira. Nuestro primer destino era Fougères, un pequeño pueblecito que merece la pena visitar por su conjunto medieval, fue nuestra primera escala de vuelta hacia Barcelona. Una vez más la guía Michelin cumplió su cometido de guía de viaje, permitiéndonos localizar un pequeño hotel a muy buen precio y el Restaurante Le Haute-Sève que aparece simplemente reseñado en ella.

Al cruzar la discreta puerta del Restaurante Le Haute-Sève, uno recibe un impacto visual; en rojo para ser más concreto, es difícil imaginar desde la calle como será el interior. Al margen de gustos el local es confortable, agradable y bien iluminado.

La oferta del restaurante apta para todos los bolsillos y gustos, nos encontramos con una formula para medio día por 21 € (aperitivo, plato principal, postre y vino), Menu Terroir a 25.50 €, Menu Terre et Mer a 32 €, Menu Gourmand a 44 €. Todo esto más la carta propiamente dicha.

Una formula de oferta culinaria que cada vez más empieza a extenderse por restaurantes de Barcelona y otras ciudades, pero aún lejos de la oferta del país vecino.

Para esta ocasión nuestra elección fue el menú “Terroir”

Menu Terroir à 25.50 €

Charcuterie de canard de la ferme des Saules, haricots verts, huile de noisette, pommeau et pointe d'ail.


Ou


La galette de camenbert aux ciboules et cumin, chutney de betteraves et réduction de Porto.


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La joue de boeuf compotée au cidre, croustillant d'oignons et carottes acidulées.


Ou


La papillote de lieu jaune et sa fondue d'échalotes, chou, pomme de terre nouvelle et andouille de Cogles.


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La créme brûlée à la vanille Bourbon et cassonade


Ou


La pomme confite et le sablé au beurre salé, lair ribot sucré, glace au blé noir et jus de pomme au miel et Calva.

Vinos y demás.

Domaine de la Noblaie, 2008. AOC CHINON, Cabernet Franc 100%, 13% vol. 21 €. Rojo picota, muy cubierto, ribete violáceo. Nariz con una primera impresión herbácea muy marcada, dando paso a notas de regaliz y una vez abierto recuerdos a frutos negros. En boca ligeramente agresivo, tánico y ligeramente ácido pero equilibrado. En retronasal volvían las notas herbáceas y recuerdos a pimiento verde. Un vino de marcada juventud que indudablemente mejorará con el paso del tiempo puliéndose en boca.

El agua San Pellegrino, 4 €

Aperitivos y pan.

Mousse de salmón ahumado. Muy ligera, con notas ahumadas añadidas, cebollino y perifollo picados, servida con pan integral. Una entrada sencilla y agradable.

El pan, blanco con puntas alargadas y de trigo sarraceno, de buen sabor pero ambos con una corteza excesivamente gruesa en relación al tamaño.

Los primeros.

La galette de camenbert aux ciboules et cumin, chutney de betteraves et réduction de Porto. 
Crep de camenbert, cebollino y comino, chutney de remolacha y reducción de oporto. El crep de trigo sarraceno, de sabor intenso, relleno con camenbert casi líquido, perfumado con cebollino y comino. Como acompañantes unas excelentes hojas de canónigo-tenían sabor- y un vasito con una ensalada de remolacha aderezada con una vinagreta de mostaza, decorada con dos espaguetis fritos (crujientes). La reducción de oporto, aromatizada con especias (anís) proporcionaba un contraste muy agradable al conjunto. Un plato excelente por su sencillez y correcta elaboración.

Charcuterie de canard de la ferme des Saules, haricots verts, huile de noisette, pommeau et pointe d'ail. Charcutería de pato, judías verdes, aceite de avellana, pommeau* y ajo.

Para los amantes de este ave. Un plato compuesto por terrina (Mi-cuit), rilettes de pato, jamón de pato (ahumado, excelente!) y mollejas de pato. Acompañaban al plato unas judías verdes “a la inglesa” salteadas con aceite de avellanas y una punta de ajo muy bien ejecutadas. Terminaban en plato unas hojas de canónigo, frutos secos troceados (pistacho, avellanas, cacahuetes) y un cordón de salsa elaborada con una reducción de Pommeau que proporcionaba un punto agridulce muy correcto con los elaborados del pato. Plato más que correcto para recordarnos lo que se puede elaborar a base de este ave.

*Pommeau: aperitivo dulce, elaborado en la región de normandia que se compone de Calvados y mosto de manzana.

Segundos.

La joue de boeuf compotée au cidre, croustillant d'oignons et carottes acidulées. Este plato fue sustituido por un Magret de pato asado entero, con un punto de cocción perfecto, rosado en todo su interior, salseado con un jugo de pato aromatizado con romero. Como guarniciones una “quenelle” de puré de patata con cebollino, una manzana asada perfumada con canela, escalonias glaseadas y por último una endibia braseada, que fue el acompañamiento más flojo. En resumen clásico y bueno.

La papillote de lieu jaune et sa fondue d'échalotes, chou, pomme de terre nouvelle et andouille de Cogles. Papillotte de abadejo, escalonias, col, patata ratte y “andouille”. El enunciado describe prácticamente el plato. Sobre la hoja de papel además del abadejo, una base de patata cocida, col salteada (muy buen sabor), escalonias glaseadas, endivias braseadas y “andouille”, un embutido de la región elaborado con tripa de cerdo embuchada con un intenso sabor ahumado.

Increíblemente gratos los aromas que se percibían al abrir el papillotte, un conjunto de sabores muy agradables, marcados por la “andouille”. El único defecto fue el punto de cocción del abadejo, un tanto excesiva para la textura tan delicada de este pescado de la familia de los bacalaos.

Hacia mucho tiempo que no veía este tipo de cocción en un restaurante, en nuestro país está un poco olvidada, aún cuando puede ser igual de saludable que la cocción al vapor.

Les petits feuilletés de camenbert fermier aux herbes et cumin, salade de saison à l'huile de truffe, 6 €. Pequeños crujientes de camenbert con hierbas y comino, ensalada de temporada al aceite de trufa. Queso brie aromatizado con cebollino y comino envuelto en láminas de pasta brick y frito posteriormente, acompañado con una mini-ensalada de canónigos aliñada con aceite de trufa. Una forma diferente de servir los quesos, el camenbert en este caso, muy buenos pero recordaba en exceso al primer plato de creps.

Este plato lo solicitamos fuera de menú y fue obsequio de la casa.

Los postres.

La créme brûlée à la vanille Bourbon et cassonade. Crema quemada a la vainilla. Poco que añadir a esta foto sobre el homologo de la crema catalana, salvo comentar su correcta ejecución, sabor avainillado y perfecta textura.

La pomme confite et le sablé au beurre salé, lair ribot sucré, glace au blé noir et jus de pomme au miel et Calva. Manzana asada sobre bizcocho de mantequilla salada, leche azucarada, helado de trigo negro, jugo de manzana, miel y calvados. En el centro del plato un bizcocho de mantequilla, sobre el una manzana asada. Como acompañamiento un helado de trigo negro y un “aire” de leche “Lair Ribot” (marca de leche fresca procedente normandia de gran calidad). Terminaba el plato una salsa de jugo de manzana, miel y calvados. Un final excelente que demuestra lo fácil que es elaborar un postre más que bueno con ingredientes de lo más sencillos y cotidianos. A destacar también el helado, sorprendente sabor.

Petit Fours

Más que refrescantes, una mini macedonia de kiwi, piña, manzana y mango perfumada con cardamomo. En las cucharitas una trufa de chocolate negro muy intenso.

En resumen…

Una cocina más que correcta y un servicio impecable a un precio más que razonable. La cocina tradicional, sin ningún sobresalto, pero como ya he dicho con una ejecución impecable salvo algún descuido. A destacar la atención que se nos presto por ser “visitantes”. Más que recomendable si pasamos por esta pequeña y bonita población del norte de Francia.

Total de la factura para dos personas: 78 €. Precio por persona: 39 €

Le Haute-Sève 37, Boulevard Jean Jaurès 35300 Fougères - France
Tel 02.99.94.23.39


domingo, 6 de junio de 2010

Restaurante Cuatro, Barcelona



Restaurante Cuatro
, Barcelona, 14 mayo de 2010

Cuatro es uno de esos restaurantes escondidos en una calle de Ciutat Vella, que tendrán la difícil tarea de procurarse la clientela con el buen hacer y el boca a boca.

La cuestión es que trabajo casi al lado de este local, he visto sus cambios de orientación y de dirección. Hace pocos meses un nuevo equipo de sala y cocina lleva las riendas de este pequeño restaurante situado en el límite del Barrio del Raval a pocos metros de las Drassanes y prácticamente enfrente de donde encontrábamos el famoso Cangrejo, casi al final de la rambla de Barcelona, inundadas ya por un constante desfile de turistas a los cuales se les “aconseja” este año que no vayan con el pecho al descubierto por cuestiones de decoro.


El local de corte moderno, informal, paredes de ladrillo visto y mesas de mármol. La iluminación íntima, en un espacio bastante diáfano que cuenta con muy pocas mesas y una barra más que generosa que brinda la posibilidad de simplemente tomar un café o una copa en un local más que agradable..

La oferta de Cuatro pasa por una carta de medias raciones y un menú degustación a 50 € para dos personas, el cuál confecciona el cliente a su gusto, eligiendo cinco platos de entre toda la carta más un postre.

La dirección de la sala y todo lo relacionado con ella va cargo de Jaume, de una manera informal y agradable, poniendo de manifiesto que la profesionalidad puede llevarse de muchas maneras.
En un extremo del local se unen la barra y la cocina, con Vicente i Aitor delante de los fogones, sacando adelante la interesante oferta culinaria que nos proponen

Un equipo de restaurante que ha pasado por establecimientos como, Gaig, Blau, Mugaritz, Lasarte, Drolma, Espai Sucre… para encontrarse en este establecimiento Ravalero.

Optamos por el menú degustación y escogimos los siguientes platos:

Lletons de Xai arrebossats amb festucs. Mollejas de cordero rebozadas con pistachos.

Anguila fumada, bleda-rabe, iogurt i rabe picant. Anguila ahumada, rúcula, yogurt y rabano picante.

Ou potxat, crema de cigrons i botifarra negra. Huevo escalfado, crema de garbanzos y butifarra negra.

“Risotto” de gallina amb Mimolet. “Risotto” de gallina con Mimolet.

Galtes de vedella amb múrgules. Carrilleras de ternera con colmenillas.

Torrija amb pastís de parma. Torrija con pastel de parma.

Repetimos el plato de carrilleras y fuera de menú seleccionamos varios postres más, algunos que no estaban en la carta:

Selecció de formatges. Selección de quesos.

Brownie de xocolata blanca, macadamies i sorbet de ruibarbre. Brownie de chocolate blanco, macadamias y sorbete de ruibarbo

Plàtan saltejat amb gelat de xocolata i coco. Plátano salteado con helado de chocolate y coco.

Mousse de xocolata negra, oli d’oliva i pà. Mouse de chocolate negro, aceite de oliva i pan

Comentar que el huevo escalfado varió y se nos sirvió acompañado de crema de coliflor y tocino.

Vinos y demás.

MANIUM, mencía 2007, crianza. D.O. BIERZO. 14,5 % vol. Bodegas Abanico. 15 €. Color cereza picota muy vivo, ribete violaceo. Nariz vegetal de mediana intensidad, con recuerdos florales (magnolia) sobre un fondo de frutas negras (ciruela), aromas especiados de crianza en barrica. En boca equilibrado, agradable pero con presencia del alcohol, amplio. Postgusto no excesivamente largo, en retronasal aromas de barrica de roble. Un vino interesante al que tal vez le falte algo de crianza en botella.

El pan, de una de las mejores panaderías de Barcelona “Baluard”, un pan de miga consistente y compacta. Muy bueno. www.baluardbarceloneta.com

Aperitivos.

Una copa de Cava Colet y unas aceitunas iniciaron la cena. Invitación de la casa.

Los Platos.

Mollejas de cordero rebozadas con pistachos. 8 €. Una fritura excelente, el rebozado crujiente y la molleja jugosa en su interior percibiéndose en boca el pistaño y unas notas alimonadas con las que supongo estaban aderezadas las mollejas. Un entrante muy acertado, si bien el sabor del rebozado ocultaba el delicado sabor de la molleja. Para los que seguís habitualmente el blog, podeís ver que las mollejas son para mí uno de los platos más interesantes, así como la casquería en general y por norma si aparecen en una carta siempre las solicito.

Anguila ahumada, rúcula, yogurt y rábano picante. 7,5 €. La anguila, muy jugosa, con un glaseado agridulce, su marcado sabor y notas ahumadas, proporcionaban una agradable combinación con el dulce de la remolacha, el amargor de la rúcula y la untuosa acidez del yogurt. Un conjunto muy agradable.

Huevo escalfado, crema de coliflor y panceta. 7 €. Una vez más una excelente ejecución técnica de todos los componentes del plato, el tocino salteado perfecto, muy jugoso y en su punto, al igual que el huevo y la crema en la cuál se percibía con total nitidez el sabor a coliflor. Terminaba el plato un cordón de jugo de carne y unas notas de aceite trufado.

“Risotto” de gallina con Mimolette. 9 €. Un risotto muy correcto, elaborado con caldo de gallina, mantecado con queso Mimolette* y algo de crema de leche.

* Mimolette o Boule de Lille, queso elaborado con leche de vaca sin cocer, de pasta semi-dura de color anaranjado. Se elaboraba tradicionalmente el Lille, población situada al norte de París.

Carrilleras de ternera con colmenillas. 12,5 €. Una de las carnes que más aprecio por encima de entrecots y solomillos. Las carrilleras braseadas, jugosas, en su punto. Iban acompañadas por un puré de patata aromatizado con vainilla y la salsa del propio estofado, perfumada con unas colmenillas. Un plato correcto, si bien, personalmente la patata aromatizada con vainilla no me terminó de cuadrar.

Selección de quesos, 10 €. Compuesta por:

(aparecen descritos en el orden en que figuran en la foto, de izquierda a derecha)

Fougerous, procedente de Francia, elaborado en la región de Normandia, elaborado con leche de vaca. la corteza del queso va envuelta en una hoja de helecho.

Carrat, elaborado en Cataluña, en la comarca del Berguedà con leche de cabra. Es un queso de cabra de pasta blanda con la corteza cubierta de ceniza. Sabor cítrico muy fresco con recuerdos a nata fresca y a yogurt.

Pico Melero, elaborado por Granja Sardón, cerca de Valladolid,con leche de oveja de textura muy agradable, ligeramente untuoso y con el sabor característico de los quesos de oveja.

Ibar, procedente de Álava, se trata de un queso azul, elaborado con leche de vaca, paladar muy untuoso y agradable, notas picantes y sabor intenso.

Los quesos iban acompañados de una agradable mermelada de naranja amarga y de un praliné de chocolate y sal que permitían jugar con los diferentes quesos y sus contrastes dulce-salado.

Los postres

Torrija con pastel de parma. 5,35 €. La torrija, un plato de cocina hogareña, que se puso de moda y que incoherentemente aparece incluso en restaurantes de cocina de “vanguardia” mezclada con postres de corte “bulliniano”. La torrija de Cuatro, era correcta, si bien estaba algo falta de humedad en su interior. Junto a ella un mousse de queso parmesano y un helado de pera asada conformaban un conjunto de sabores muy agradables y contrastados.

Brownie de chocolate blanco, macadamias y sorbete de ruibarbo. 5,35 €. En esta ocasión el sorbete de ruibarbo, se sustituyo por un sorbete de tomate ácido. El postre formado por el brownie, el sorbete y terminado por una salsa de chocolate blanco (base de crema inglesa) ynueces de macadamia laminadas, era correcto y conseguía unos contrastes acertados entre el dulzor del pastel bien ejecutado y el excelente helado.

El Brownie de chocolate (negro o con leche), un pastel de estar por casa, que ha dado y está dando mucho juego en las cartas de postres de numerosos restaurantes, si bien a nivel personal opino que en muchos casos la sustitución del chocolate negro por chocolate blanco a fin de elaborar un postre ”nuevo” no consigue los objetivos esperados o correctos. La cobertura blanca, aislada como producto y como elemento principal de un plato deja mucho que desear a nivel gustativo, a pesar del empeño en utilizarlo en brownies, coulants y similares, aportando únicamente un componente graso y el aroma de la manteca de cacao. En este caso la insipidez propia de este tipo de brownie estaba compensando con una crema de chocolate blanco y se prestaba a la potencia gustativa del sorbete de tomate. Un postre que agradó.

Plátano salteado, chocolate y coco. 5,35 €. Sobre el plato, una de chocolate negro, potente, el plátano salteado y caramelizado, y cubriendo el conjunto una mousse de coco elaborada con sifón. Un juego de sabores muy marcados y conocidos que funcionan a la perfección, un postre muy agradable.

Un postre que me hizo recordar lo mucho que me gusta el coco y un menú de ocho platos que elaboré, en los cuales intervenía el coco en todos ellos.

Mousse de chocolate negro, aceite de oliva i pan. 5,35 €. Otro trío de sabores que remueve la memoria gustativa de mucho personal. En el plato una mousse de chocolate negro, intensa, pero muy delicada al haber pasado por el sifón, unos picatostes de pan, helado de aceite de oliva que al deshacerse impreganaba el conjunto y unas escamas de sal que ponían el contraste gustativo. No me gustan las puntuaciones, pero de diez, el único “pero” sería desde mi experiencia la presentación que necesitaría definirse mejor.

Un Café solo, cortesía de la casa.

Total de la factura: 107,93 €, precio por persona 53,9 €, teniendo el cuenta los seis platos de más que pedimos.

A modo de resumen…

Para muchos Cuatro es un “bistronómico”, término que no termino de comprender ni aceptar, que además proviene de algo tan mal “visto” en los últimos tiempos como es la cocina francesa según algunos “entendidos”

Pero al margen del empeño de “críticos” y periodistas en catalogar y hacer híbridos entre palabras para nosotros Cuatro fué un restaurante amable, en el cuál disfrutar de un buen vino de la mano de Jaume, que tiene muchas tablas en el tema y de degustar unos platos de líneas concisas y contundentes elaborados por Aitor y Vicente.

Capítulo a parte, los postres, de los cuales casi seleccionamos el mismo número que de platos. Merece la pena hacer un esfuerzo y dedicarles el espacio que se merecen.

Mis mejores deseos para este nuevo Cuatro, delante del cuál pasé anoche y estaba a rebosar (aconsejable reservar). Un espacio desenfadado, de lo más recomendable.

Restaurante Cuatro, Montserrat, 4 (final Calle Guardia, a pocos metros de la Torre Colón), Barcelona. Tel 93 301 43 24. www.4-barcelona.com

domingo, 16 de mayo de 2010

LES NYMPHÉAS, Rouan, Francia


LES NYMPHÉAS, 24 marzo de 2010
Volvemos a Francia, este será uno de una serie de restaurantes que iré intercalando con otros de mayor cercanía. A pesar de listas, clasificaciones, y ríos de tinta en todos los medios, la gastronomía francesa goza de muy buena salud. Tal vez sus cocinas no se consideren en la actualidad de “vanguardia” por el empeño de muchos críticos y gastrónomos, todo y que los restaurantes así catalogados son cuatro y lo cierto es que a día de hoy si volvemos la vista atrás, la lista de grandes cocineros franceses que han sido pauta para nuestra alta cocina da vértigo.
Tal vez los aires o espumas actuales que andan en boca de “aficionados” o periodistas ávidos de novedad o “desnortados” por tanta “invitación”, no cataloguen a la alta cocina francesa como cocina de vanguardia, hasta el punto de utilizar el termino “afrancesado” para descalificar a la cocina del país vecino o incluso a Santi Santamaria. Sinceramente prefiero ser considerado “afrancesado” antes que estar “atontado” o cegado detrás de un tipo de vanguardia culinaria que se olvida de la gastronomía.
Desde mi punto de vista la restauración del país vecino si que sigue marcando una clara pauta en cuanto a gastronomía y un excelente nivel en el sector de la restauración en cuanto a cocina, calidad, instalaciones, servicio de sala y precios.
Sirva de ejemplo el Restaurant Les Nymphéas, en pleno centro de la ciudad de Rouan, un local de los más bonitos que he visitado, una estrella Michelin y un excelente menú a 50 €.

Rouan, es una bonita ciudad del norte de Francia, capital de Normandia y del impresionismo, a unos 150 km de París, muy castigada durante la II guerra mundial. Tierra como casi todas prodiga en quesos, pero encontramos aquí unos cuantos productos muy típicos, la manzana, la sidra y el calvados. También una excelente mantequilla y dada su proximidad al mar, una gran oferta de pescados y mariscos, encabezada por rodaballos, lenguados, ostras, y especialmente vieras, que incluso se venden en pequeñas paradas ambulantes en la cercana ciudad costera de Dippie.
Olvidaba algo muy importante, es la capital del “macaron”, esa pequeña joya de la pastelería
La oferta de restaurantes estrellados es muy amplia en la zona, y además de a la guía roja, hicimos caso a dos compañeros cuya ciudad natal era precisamente Rouan.


El establecimiento que cuenta con una estrella Michelin, se encuentra situado junto a la plaza del mercado, famosa también por ser el lugar donde fue quemada Juana de Arco. Se encuentra ubicado en una antigua y típica casona, perfectamente restaurada.
El Local de poco más de diez mesas, acogedor, con un estilo clásico muy conseguido, acorde con toda la arquitectura y vigas de madera que le dan un encanto muy rústico.
La carta, ofrece productos y elaboraciones típicas de la región, entre ellas el pato salvaje a la Roanesa, que no probamos (queda pendiente) ya que escogimos un menú. Podemos escoger entre cuatro menús a 30, 40, 50 y 70 €, para todos los gustos y bolsillos. Una vez más recordar de que no se trata de menús degustación, sino de platos completos, con lo cual recomiendo comer “ligerito”, en caso de ir a cenar.


Los platos seleccionados del menú ....
MENU GASTRONOMIQUE
Noix de Coquilles Saint-Jacques Poêlées en Salade d’Hiver.
Ravioles de Ris de Veau et Foie Gras, Velouté de Volaille au Parfum de Truffes.
Noix de Coquilles Saint-Jacques Poêlées au Velouté de Potiron et au Chorizo.
Marmite de Poisson Façon Bouillabaisse.
Dos de Biche Rôti, et son Jus, Rigatonis Farçis.
Dos de Canette Rôti, Sauce Poivrade et sa Garniture de Légumes d’Hiver.
Notre Plateau de Fromages
Soufflé au Chocolat et à l’Orange au Grand Marnier
Dacquoise Noisettes, Fondant au Chocolat, Coulant Framboises
Mignardises
Precio del menú, 50 €
Vinos y demás

Les Meysonniers 2007, AOC Crozes-Hermitage (Cotes du Rhone), M. Chapoutier. Syrah 100%. 32 €. Rojo cereza, media capa. Nariz frutal, con recuerdos a frutos rojos, fresas muy maduras, frambuesas, notas de pimienta negra. Ataque en boca ligeramente ácido, para abrirse posteriormente en boca, muy potente, ligeramente tánico pero equilibrado en conjunto, postgusto con matices amargos. En retronasal, vuelve la fruta, esta vez con notas compotadas y toques de madera.
1 agua Baidot, agua mineral con gas. No se nos cobro.
El pan, de elaboración propia, un único tipo. Acompañado de una excelente mantequilla.
Aperitivos.

Crema de mejillones y Comté. Una muy buena crema de mejillones, aromatizada con queso comté
Los Primeros

Noix de Coquilles Saint-Jacques Poêlées en Salade d’Hiver. Una ensalada de Vieiras salteadas, en su punto. Gajos de naranja al vivo. Ensalada compuesta por hoja de roble, lollo verde, escarola frissé, rucula. Aliñada con una vinagreta de naranja, tomate concassé, pimienta rosa, perifollo y piel de naranja rallada. Simple y muy correcta.
Ravioles de Ris de Veau et Foie Gras, Velouté de Volaille au Parfum de Truffes. Unos excelentes raviolis de pasta fresca, rellenos de mollejas de ternera salteadas y foie. La salsa una velouté (crema muy ligera) de ave, perfumada con trufa muy ligeramente. Acompañaban al plato espárragos verdes a la inglesa y unos contra muslos de ala. Un conjunto excelente.
Los Pescados

Noix de Coquilles Saint-Jacques Poêlées au Velouté de Potiron et au Chorizo. Repetimos un plato con vieiras. En esta ocasión la vieira igual de buena, venía con un salteado de escalonia en la base, ligeramente caramelizadas, acompañada de unos guisantes tiernos, una brunoise de chorizo dorada y una crema de calabaza excelente. Terminaba el plato un crujiente de chorizo y unos brotes de cebolla y remolacha. Un plato que nos chocó y gusto mucho. A destacar la cantidad de vieiras.
Marmite de Poisson Façon Bouillabaisse. Una pequeña “Boullabaisse”, servida en plato sopero, acompañada de una “rouille” (mayonesa aromatizada con ajo pimentón, básicamente) y rebanaditas de pan frito. Entre los pescados que la componían, encontramos, rodaballo, dorada, escórpora (todos ellos perfectamente desespinados y con un perfecto punto de cocción), cigalas, cangrejo de río (que sorprendentemente tenía sabor) y mejillones de roca. La sopa de un sabor intenso, increíble. Los únicos “peros”, la patata arenosa e insípida y los mejillones ligeramente pasados de cocción.

Sorbete de manzana al Calvados, de textura y sabor excelente, sirvió de paréntesis entre los pescados y las carnes. No olvidar que estamos en la tierra de las manzanas y el Calvados.
Las Carnes
Dos de Biche Rôti, et son Jus, Rigatonis Farçis. Un lomito de ciervo, increíblemente tierno, con una base de setas salteadas (Rossinyols, setas de cardo, champiñones...), un jugo de ciervo y para terminar unos increibles Rigatonis glaseados y rellenos con una farsa trufada para “chuparse los dedos”. Otro plato técnicamente perfecto y excelente.
Dos de Canette Rôti, Sauce Poivrade et sa Garniture de Légumes d’Hiver. Un pechuga de pato, al igual que la carne anterior muy tierna, con un punto de cocción excelente (se solicitó al punto). Guarnecida con unos crêpes rellenos de una compota de frambuesa, dados de tupinambo salteados y puré de patata, presentado de una forma que personalmente no me agrada demasiado pero de un sabor más que correcto. La salsa un jugo de pato aromatizado con pimienta. Un plato muy clásico, perfectamente ejecutado, al cual el tupinambo ponía la nota “diferente”.
Los postres
Notre Plateau de Fromages. Una vez más la velocidad de nuestra lengua vecina me impidió tomar nota de la totalidad de quesos servidos, todos ellos de la zona, de más está decir que muy buenos, entre ellos un Comté. Se acompañaron con un pan de nueces, orejones de albaricoque y linaza.
Soufflé au Chocolat et à l’Orange au Grand Marnier. Desde mi última visita a Francia que no tomaba un soufflé, un postre que no se deja ver demasiado por aquí. En esta ocasión de chocolate, un “brunoise” de naranja confitada y Grand Marnier. Impecable, creo que la foto se basta por si sola.

Dacquoise Noisettes, Fondant au Chocolat, Coulant Framboises. Una base se merengue de avellanas sobre la que encontrábamos un intenso mousse de chocolate negro en cuyo interior, a modo de “coulant” encontramos un “coulis” de frambuesas. Acompañaba el plato un sorbete de frambuesas muy poco azucarado que preemitía al fruto rojo manifestar todo su sabor. Unas decoraciones de merengue suizo y frutas (Kumquat, phisaly, mandarina, kiwi y fresa) terminaban el plato. Muy correcto.
Cafés y demás

1 café, 3,50€. El punto y final unas “mignardises”, lionesas de chantilly, lemon pie, tejas de almendra, crujientes de almendra y chocolate y melocotón confitado.
En resumen....
Un restaurante con una cocina muy bien ejecutada, unos primeros platos de línea moderna, pero sin olvidar una base tradicional. Lo mismo sucedía con los pescados, entre los cuales destacó especialmente la vieira. Los segundos platos, de carne, partían de una cocina clásica con una técnica perfecta, entendiendo el termino clásico en el mejor de los sentidos y porque no, como una alabanza aunque no esté de moda este adjetivo. Los postres en la misma línea destacando la perfecta realización del Soufflé.
El ambiente del local muy agradable, distendido. El servicio de sala muy profesional, atento y correcto, pero guardando unas distancias que le hacían pasar “casi” desapercibido. En ningún instante faltó nada en la mesa que hiciese requerir su presencia. Para sorpresa nuestra, al final, nos tenían preparada una copia de la carta.
Un local más que recomendable en relación calidad/precio si pasáis cerca de esta bonita ciudad.
Total Factura: 135,50 €, precio por persona, 67,75 €. Para que luego digan que el país vecino es caro, lo realmente caro es lo que se cobra en algunos de nuestros restaurantes del mismo nivel.
Les Nymphéas
7/9, rue de la Pie – 76000 Rouen
Tél 02 35 89 26 69